Come Sweet Death
Alguien suele decirme que yo soy una mujer exagerada y que por cualquier cosita me ando muriendo, que me propaso con los límites de mi imaginación al tratar de adivinar cual va a ser mi muerte, la cual veo a la vuelta de la esquina todo el tiempo.
Pero anoche no aluciné. Casi me muero.
Tal vez no.
Eran como las ocho, e iba a traerle cereal con leche a mi hija. Para esto, mi habitación esta en un primer piso y tiene escaleras exteriores que dan al patio. Pues yo que me siento que soy la onda del planeta, bajé a oscuras (ni siquiera había luna esta vez) y cuando me faltaban dos escalones por llegar hasta abajo...
ZAS!
...ya no había más escalones. Y mientras mis pies trataban de localizar algún punto firme para apoyarse, mi cuerpo voló una distancia aproximada de dos metros, cual pobre muñequita de trapo.
Mis rodillas y manos amortiguaron la caída y evitaron que mi linda cabecita, de haber tenido terrible suerte, se estrellara contra un desnivel en el suelo, que seguramente hubiera provocado que mi cabeza se abriera y litros de sangre se derramaran.
Afortunadamente, eso no sucedió.
Pero mis rodillas!! La derecha, que fue la que dio primero contra el suelo, quedó bien jodida, con la carne viva en una enorme herida. Mientras la hinchazón y la sangre hacían acto de presencia.
"'¡Mamáaaaaaaaa!"
Después de lo que a mí me pareció una eternidad, llegaron mi madre y mi tío a auxiliarme. Al parecer yo había pegado unos gritos aterradores, mi hija salió toda asustada del cuarto y casi se pone a llorar. Yo ya lo estaba haciendo, no me había dado cuenta hasta ese momento del terrible dolor que sentía. Hasta vino un vecino que oyó mis gritos preguntando si no había pasado nada grave (eso fue un poco vergonzoso).
Finalmente, luego de que todos creyeran que tenía la rodilla rota, resultó que sólo fue un gran madrazo. Hoy camino cojeando, el dolor ha remitido bastante, aunque la herida sigo doliendo como el infierno.
Pero pude haber muerto, que es todo el punto de esta anécdota. Para que luego no digan que en mi primer capítulo de las Crónicas de Muerte - La Caída (leer aquí) , donde la protagonista se mata cayendo de las escaleras, todo es una absurda ficción.







